Congreso anual de la Asociación de Constitucionalistas de España

La Universidad

 

La creación de la Universidad de Oviedo y del Colegio de Niñas Huérfanas Recoletas fue posible a comienzo del siglo XVII gracias a la voluntad de Fernando de Valdés, arzobispo de Sevilla, Inquisidor General y presidente del Consejo de Castilla, como continuación de la anterior fundación, también en la ciudad de Oviedo, del Colegio de San Gregorio, creado para el estudio de Gramática y Latinidad. Su primer edificio es inaugurado solemnemente en 1608, acogiendo inicialmente los estudios de Artes, Cánones, Leyes y Teología con apenas un centenar de estudiantes.

Durante el siglo XVIII, la institución académica va a vivir, por primera vez en su historia, momentos de gran esplendor. En 1709, llega a Oviedo como lector del monasterio benedictino de San Vicente fray Benito Jerónimo Feijoo. Su presencia en el monasterio y en la cátedra universitaria y sus contactos con gentes ilustradas de la ciudad constituyen un verdadero estímulo para la sociedad que lo rodeaba.

El siglo XIX empezó con mal pie para la Universidad de Oviedo, ya que la guerra contra los franceses afectó gravemente a la institución a partir de 1808; sin embargo, la centuria acabó con un protagonismo importante de la universidad asturiana en el ámbito español. El fin del Antiguo Régimen y la implantación de las doctrinas liberales supusieron un cambio notable en la universidad española. Se crearon nuevas facultades, se modernizaron otras, se potenciaron los estudios científicos y se tomaron diversas medidas de distinta naturaleza, que hicieron más flexibles las instituciones de enseñanza.

La Universidad de Oviedo se convirtió en un referente en toda España con el nacimiento en los últimos años del siglo XIX de un movimiento cultural y de renovación pedagógica de gran aliento bajo el nombre de Extensión Universitaria, promovido por un claustro de profesores que se ha denominado “Grupo de Oviedo”, que no se limitaba a la utilización de nuevos métodos pedagógicos dentro de la propia entidad académica, sino que pretendía que la enseñanza saliese de los muros universitarios y se difundiese entre las capas más humildes de la población.

La mayor parte y la más valiosa del primitivo campus universitario sufrió terribles daños en octubre de 1934, durante el levantamiento de los sindicatos y partidos de izquierdas contra el gobierno de la República. Solo el edificio de Ciencias se salvó de la destrucción. Pero posteriormente se acometió la recuperación de los edificios y la Universidad adquirió, asimismo, numerosos bienes artísticos que trataban de recuperar el esplendor de la misma y una exquisita biblioteca para reemplazar el antiguo establecimiento bibliográfico.

La gran eclosión de la Universidad de Oviedo se produjo en los años setenta del siglo XX. Por un lado, se incorporan a la Universidad centros hasta entonces ajenos a la misma. Por otro lado, nacen nuevos centros, con lo que aumenta la dispersión universitaria en relación al núcleo histórico inicial, a la vez que se multiplica en muy pocos años el número de estudiantes.

La Universidad de Oviedo hoy está formada por once facultades, seis escuelas y cinco centros adscritos, repartidos entre los campus de Oviedo/Uviéu, Gijón/Xixón y Mieres.